miércoles, 27 de mayo de 2020


TAREA Nº6: REFLEXION FINAL.


En este último trabajo de la asignatura de Didáctica de la Lengua me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre la escritura y sus métodos de aprendizaje. Hay dos orientaciones metodológicas que hemos podido poner en practica durante todas las actividades de los diferentes bloques y que me han parecido de vital importancia para trabajar el área de Lengua Castellana y Literatura en primaria; la primera de ellas es la necesidad de trabajar de manera individual y con actividades concretas las diferentes competencias de la lengua oral y escrita (hablar. escuchar, leer y escribir) y la segunda la importancia de que el aprendizaje este basado en la motivación, los intereses y el momento evolutivo de los alumnos.

Esto me hace pensar si los métodos que se utilizan para el aprendizaje de la escritura en las aulas de primaria cumplen con estas indicaciones y consiguen que el aprendizaje sea un proceso natural y gratificante para los alumnos. Leer y escribir son dos habilidades que se refuerzan mutuamente, y su abordaje ha estado desde siempre en el foco del debate, por lo que me gustaría hacer un pequeño análisis y recorrido por los principales métodos que están presentes en las clases de los primeros años de primaria donde se continua el proceso de adquisición y dominio de la lecto-escritura iniciado en últimos cursos de infantil.
Dentro de los principales métodos de aprendizaje de la lecto-escritura utilizados en las aulas podemos encontrar tres grandes grupos, los sintéticos, los analíticos y los mixtos. Pero antes de hablar de ellos vamos a fijarnos en que es escribir. La RAE nos dice que escribir es representar las palabras o las ideas con letras u otros signos trazados en papel u otra superficie, desde mi punto de vista, esta definición hace referencia únicamente a los aspectos gráficos de la escritura, sin prestar atención al contexto significativo del mensaje ni a la intención comunicativa de la persona que escribe; como vamos a ver, estas mismas carencias las podemos encontrar en alguno de los métodos de aprendizaje utilizados habitualmente por los maestros.

Los métodos sintéticos son los más empleados en las aulas, ya que son los más reglados y en los que se fundamentan la mayoría de los libros; pero estos métodos son poco motivadores y se fundamentan en la memorización de las letras y sus sonidos y en descifrarlas de manera aislada. Podemos encontrar tres tipos: alfabético, silábico y fonético. En el alfabético se comienza con la repetición de las vocales y luego las consonantes, las cuales se mezclan posteriormente para formar silabas y después palabras. Este método no facilita el aprendizaje de palabras ni frases dentro de un significado. El silábico, como su propio nombre indica, se basa en la lectura y la escritura a partir de las silabas, se trata de repetirlas de manera reiterada para formar palabras; comienza igualmente por las vocales y se van introducen las consonantes, primero las que tienen una relación univoca de grafema-fonema (s, p, t, m, l, d, h, n, r) y después el resto. Este método, al igual que el anterior, no desarrolla un aprendizaje significativo, ya que las silabas no poseen una realidad lingüística para el niño, incluso puede llevar al niño a la lectura por silabeo. Por último, dentro de los métodos sintéticos encontramos el método fonético, que se basa en el aprendizaje de los fonemas que componen la lengua española; se comienza enseñando de manera simultanea los sonidos y las formas de las vocales y luego las consonantes, después se combinan es silabas y palabras. Es un método difícil de ejecutar tanto para el alumno como para el maestro, además de generar confusión con las letras que tienen el mismo sonido (<b> y <v> con /b/) o una única letra que tiene dos sonidos distintos (<c> con /k, θ/).

Después de haber hecho un pequeño repaso de los métodos sintéticos, que a pesar de ser de los mas utilizados son los menos estimulantes para el aprendizaje de los alumnos, pasamos a los analíticos, los cuales parten de estructuras mayores, como son las palabras, oraciones e incluso de textos, lo cual les otorga ese componente significativo y motivador del que carecen los anteriores. Este es un método global que parte de las unidades lingüísticas con significado (palabras y frase) para que al final el niño sea capaz de conocer y distinguir los elementos mas simples (las silabas y las letras). Este método surgió del movimiento pedagógico de “Escuela Nueva” de finales del siglo XIX que centra el aprendizaje del niño en sus interese y en experiencias directas que le permitan su desarrollo social. Con este método el alumno se salta el proceso de aprendizaje del alfabeto, los cual podría considerarse un inconveniente, ya que pueden presentar problemas con la conciencia fonológica o dificultades para reconocer la grafía de las letras.

Por último, encontramos los métodos mixtos o eclécticos, que consisten en una combinación de los anteriores recogiendo lo mejor de cada uno, aplicándolos de manera combinada y teniendo siempre en cuenta el momento evolutivo en que se encuentran los alumnos, así como sus intereses y necesidades particulares. Estos métodos parten de palabras y textos que a los alumnos les resulten familiares, para centrarse así en sus intereses y simultáneamente se va produciendo el aprendizaje sistemático de las letras y las silabas. Se dividen en cuatro procesos, compresión o reconocimiento de palabras en un contexto, imitación realizando a la escritura de las palabras por copiado o dictado, elaboración o reconocimiento de partes de las palabras en otras palabras y producción de lectura compresiva y redacción de composiciones breves.

Estos últimos son los más completos para el aprendizaje de la lecto-escritura, y por lo tanto los que deberíamos aplicar como docentes en nuestras aulas, son motivadores para el alumno, ya que parten de la experiencia como base de la compresión, tratan la lectura y la escritura como procesos diferentes pero relacionados y además permiten enseñanza individual y colectiva.

La enseñanza de la lecto-escritura es un proceso complejo que requiere que el alumno haya alcanzado unos niveles de maduración psicomotriz determinados y que requiere de una planificación que va más allá de las cartillas de caligrafía tradicionales. Debemos darle unos enfoques didácticos integrados donde los alumnos sea capaces de participar, comprender, analizar e interpretar las situaciones comunicativas a las que se van a ver expuestos continuamente en su vida.


WEBGRAFIAS.

LABAJO, M. T. (s.f.). “Apuntes de Didáctica de la Lengua Española” . Disponible en : https://online.lasallecampus.es

















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